Mostrando entradas con la etiqueta Retratos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Retratos. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de diciembre de 2012

So what?!

Caroline Hepburn turns 40!

lunes, 23 de julio de 2012

Tiovivos II

A ella tampoco le hacen gracia los tiovivos.



















Esta es mi sobrina Mina. Su hermano mayor sale dando vueltas y vueltas en HILO, una publicación gratuita y trimestral que selecciona y traslada al papel contenidos publicados previamente en la blogosfera. El nº0 recoge las colaboraciones de María Ptqk, Jonathan Millán, Carmen Pacheco, Victor Iriarte & Izibene Oñederra, Alexis Nolla, Christian Rodríguez, Nacho Vigalondo, Pau Aguiló, Dr. Zito, El Hematocrítico de Arte, Jaime Rubio Hancock, Andrea Valdés, John Tones, Carlota Juncosa y Álvaro Carmona en la Portada. Hilo es un proyecto de ANTI-, una librería fundada en 2005 en Bilbao especializada en Cultura Contemporánea.

Más aquí:
http://hilozine.tumblr.com/
http://mcfly-hayalguienencasa.blogspot.com.es/2007/06/tiovivos.html

jueves, 29 de diciembre de 2011

sábado, 5 de febrero de 2011

Daniela en casa. Todo sigue.

martes, 7 de diciembre de 2010

Dostoyevski y papillas

Hoy cumple años Carolina Valdés, actriz y madre de dos preciosos churumbeles, profesora a tiempo parcial de Harry Potter, exagerada y ama de casa cuando puede... Pero sobre todo, MI HERMANA.

Las dos compartimos una visión ERINBROCKOVICHESCA de la existencia. En su caso, esto significa Dostoyevski y papillas. En el mío, implica que hasta la cama se puede hacer de un modo épico. Vamos... que nuestro día a día ya nos da "pa comentar".
Es tan genuina y única que en cuanto hablo de ella ya siento que estoy violando su intimidad. Es como si la desnudara. Pero ¿qué puedo hacer? Me apetece describirla.

Su amor por mí es de taxímetro porque cuando estamos juntas, o cuenta el tiempo que nos queda o lo que tardaremos en volver a vernos. A veces, me estresa y eso que me gana en pecas. Desde que vive en Londres se le separan los dientes, pero no lo usa como excusa para volver "a casa". Ella vuelve por que sí, porque lo necesita. Compra cacharros para la cocina, si son de barro cocido o años cincuenta, casi mejor. También tiene una relación extraña con la tecnología. Me juego a que sus passwords no se alejan de "Chorizo a la sidra". Es que por su culpa hasta mi padre llama "carne de piquitos" al pollo empanado. Come lentamente. Es zurda. Trabaja tanto que me cuesta pensar que alguna vez fue princesa. De niña tuvo un diario. De adolescente, dos. Tocó el chelo, tradujo "Dawson Crece" y estudió ruso. Dice que lloró a moco tendido al pisar la Plaza Roja. Ha viajado por medio mundo. A veces nos reímos de Australia, otras de Tom Cruise, nuestra familia y toda la Guache Divine.

Cuando se pone nerviosa se come a sí misma. Empieza por el interior de la mejilla. Es el único caso en que yo siento que debo llamarle la atención. No querría que despareciera porque, después de todo, es la mujer más valiente que conozco y su sentido de la justicia me fascina. No pierde el tiempo en tonterías, como mucho las adorna. Eso sí, creo que nunca me perdonará que, por mi culpa, haya tenido que compartir más de un ascensor con Ralph Fiennes, vestida en chándal rojo, cual SKIN. Es lo que tiene ser actriz, palabra que ya escribía a los 4 años, antes de enderezar su letra y convertirse en lo que es hoy: LA CARO.


Mi hermana en el teatro Nacional de Dublín, como Katerina en Delirium, una genial adaptación de Los Hermanos Karamazov hecha por THEATRE O.

viernes, 23 de abril de 2010

anananananananananananananananana


1. Si olvido algo, ¿será mentira? 23. Si me trago a alguien, ¿me convierto en su madre? 54. Si planto valeriana dentro de mí, ¿conseguiré la paz eterna? 63. Si escribo “taxi” en el bus, ¿me dejará en la puerta de casa? 69. Si olvido que me dejaste, ¿me seguirás queriendo? 73. Si pego jabón al boli, ¿escribiré correctamente? 76. Si conecto la impresora a tu boca, ¿me dirás de una puta vez qué te pasa? 81. Si me tiro café en la cara, ¿la despertaré? 88. Si a mi perro le llamo “pájaro”, ¿podrá volar? 94. Si escribo mi nombre en tu espalda, ¿serás mío? 97. Si me dedico exclusivamente a llorar, ¿seré una nube? 99. Si mato a alguien, ¿se alargará mi vida? 105. Si pongo dientes en mi culo, ¿facilitaré la evacuación? 109. Si sólo inspiro y no expiro, ¿flotaré? 111. Si meto las varitas de pescado en una pecera, ¿revivirán? 120. Si llevo otra ropa debajo de la ropa, ¿seré un superhéroe? 122. Si meto tu cabeza en el lavabo, ¿serás mierda? 126. Si tapono todos mis agujeros, ¿oiré mi yo interior? 138. Si convenzo a todos de que no murió, ¿volverá? 140. Si le digo a la ducha que es una bañera, ¿me podré bañar? 143. Si le doy boli y papel a las plantas, ¿me avisarán cuando tengan sed? 154. Si todos mis huesos se concentraran en mi estómago, ¿seré una oliva? 167. Si me corto en pedacitos, ¿seré omnipresente? 176. Si saco el apéndice por el culo, ¿tendré cola? 187. Si le cedo mi muerte a un suicida, ¿seré eterna? 190. Si dejo el grifo abierto para siempre, ¿crearé un nuevo río? 198. Si trago baldosas, ¿cagaré un trencadís? 202. Si ordeno mis órganos, ¿quedará espacio para guardar otros de repuesto? 234. Si embotello todo el agua, ¿se caerán los continentes? 275. Si te digo que estoy llorando, ¿podré mear delante de ti? 280. Si todos mis amantes se llaman igual, ¿seré monógama? 299. Si muevo todas mis cosas hacia un lado, ¿se desplazará el mundo? 300. Si dejo estéril a tu madre, ¿morirás? 320. Si me disfrazo de embutido, ¿me abrazará un panecillo? 473. Si trago la comida sin masticar, ¿seguirá viviendo dentro de mi? 500. Si me trago tus manos, ¿me aplaudirás por dentro? (Ana Garcia-Pineda ©)

Ya sé que te da rabia pero para mí hoy es el día de MIL veces si.

miércoles, 21 de abril de 2010

Winona Forever!


A en New York.

En mi colegio solo había dos clases por curso que cuando no se ignoraban tendía a enfrentarse, como dos equipos de fútbol. Los de la A se las daban de listos porque sacar una A era lo más. Aún así yo prefería ser de la B. El motivo era sencillo: la A era de Caca, la B de Bebé. Luego, nos agitaron. Unos cuantos alumnos pasaron a la A y otros a la B, y finalmente nos juntaron a todos en una sola clase que no era ni A ni B. Entonces dejé de ser la más bajita, porque Ainhoa Azorín pasó a ser mi mejor amiga. Medíamos lo mismo, solo que ella era super aplicada, super buena estudiante y super tímida. Y yo torpe y dramática pero me las daba de enteradilla, pues antes de los 14 no solo amaba a Woody Allen, también conocía el mecanismo de los Tampax. Mi hermana mayor me lo había explicado y yo se lo dibujé con un palo, en el recreo. Y nos hicimos amigas, super amigas. Por poco nos casamos. Desde entonces, no ha llovido ni nada. Con Ainhoa he compartido ataques de risa, carretes de foto, exámenes, piso, viajes, familia, borracheras y también mil cabreos. Puestos a enumerar... ¡hasta canciones de Joaquín Sabina! Física y Química.
Fuimos a Arizona con los mormones y acampamos en el Gran Cañón y nos peleamos en Las Vegas. Más tarde, cuando se me jodió un poco la vida, nos subimos en un tren y cambiamos Praga por Budapest. Y le presenté a mi hermana y la ayudamos a buscar piso. Y fuimos Nueva York -cuando Paul Auster sólo publicaba en tapa dura. Y también fuimos a Avilés y a esquiar. Y casi nos da algo en Argentina. Y por muy poco no hemos estado juntas en Africa. Es cierto: sigo sin bajar a Murcia...
Y nada, como tiene puntería, una puntería asombrosa, es la única que sabe qué me favorece. La única que simplifica en una frase rotunda y precisa lo que otros dicen en mil palabras. La que corta el pelo en plan autodidacta y cree que ciertos sofás dan dolor de cabeza. ¡Es tan original! Su nombre se escribe con H intercalada. La que en casa de sus padres me hace sentir como en mi casa e incluso mejor. "¡Caza a esa chica!"- ¿recuerdas? La que encuaderna y se saca de la manga virtudes extrañas. La que me enseñó lo bonitos que pueden ser los mapas. La que de vez en cuando me esconde un libro de Kuki Gallmann en mi estantería. La que me llevó hasta Sabrina, Clara y Oriol, y me descubrió Minúscula. La que me prohíbe llamarla "tía" y me corrige comas y acentos. Además, tiene los únicos pies que no me dan asco y una mancha blanca en un diente, como un destello. Y mil cosas.

Nuestra amistad sólo tiene una pega: y es que hemos pasado tanto juntas y de tal intensidad que a veces nos cuesta dejarnos sorprender. Nos damos por hecho. Pero ahí estamos. Y yo me siento afortunada porque debo ser una de las tres personas a las que SIEMPRE SIEMPRE coge el teléfono. ¡No dejes de hacerlo!

Felicidades pitufina, porlopelos, mi Winona.

miércoles, 4 de febrero de 2009

04-02-1979



Hoy cumple años mi amiga Jennifer Gil. Cumple 30. La he llamado. Se oía mucho ruido de fondo. Le he dicho que hoy no me iba bien que fuese su cumpleaños... y que la invitaría a cenar de aquí un par de semanas. Teniendo en cuenta que es una de las personas que más quiero en este mundo... ¡no está mal ser tan torpe! La confianza da asco.

Conozco a este chica desde hace unos 25 años. Como en toda amistad, hemos compartido y nos hemos perdido muchas cosas importantes.

Desde el principio me moló ser su amiga porque a) Jenny se llamaba como la novia de Marty McFly en Regreso al Futuro y b) su pasaporte era azul marino. En los ochenta ser yankee era sinónimo de ser indiscutiblemente guay, de ir un paso por delante.
De hecho, fue la primera a quien le vino la regla y le crecieron las tetas.
Llegué a pensar que estaba relacionado, que por ser americana tenía que desarrollarse antes que todas las demás, como sucedía con las películas. Si en USA se estrenaban en Navidad, a España no llegaban hasta después de verano.
A decir verdad, nunca me molestó que fuese un tanto por delante. Lo veía como un hecho natural, algo contra lo que no podía luchar... como mucho, podía aprovecharme. Además, Jenny siempre ha sido muy discreta. La discreción ha sido y es una de sus virtudes...

Una vez, siendo muy pequeñas, tuvimos una discusión absurda: Ella decía que en Filadelfia no existían los pobres sino negros con radiocassettes. A mí me pareció un argumento convincente porque entonces los radiocassettes eran el símbolo del progreso, la evolución. Era lo mejor que uno podía aspirar a tener...
Ella, de hecho, tenía un Fisher Price MixTape -quizá el juguete más remolón de nuestra generación- Ni Cinexin, ni ostias... Y eso que era de plástico marrón, gama Renfe. Qué extraño para un juguete... Hacíamos playbacks. Tocábamos la batería de pie. Nos molaba a muerte Madonna. ¿Qué más?
Otro día hicimos un pacto de sangre que consistía en untarse las palmas de la mano con saliva. Menudo timo... Tb recuerdo que me ayudó a remover la mierda de todo un colegio buscando mis aparatos entre espaguetis, yogurt y carne reseca. Fue un gesto de generosidad tremendo, porque los suyos eran fijos, así que nunca se le caían. Los míos, en cambio, eran de quita y pon, y andaba perdiéndolos todo el tiempo.
Salió en "Si lo sé, no vengo" y tiempo después bailamos con MC Hammer. En directo.

Recuerdo cuando nos fuimos a la Moulerette y cuando estuvimos en Madrid. Y cuando un día en clase trajo un CD con una niña regordeta y un gorrito amarillo. Era de Blind Melon. Y cuando se pusieron de moda los Unplugged en la playa de Casteldefels. También recuerdo cuando nos dio por comer zanahorias cada vez que el profe se daba la vuelta... Y cuando le regalé una hucha gigante que era una lata de Heinz. Como vivía no muy lejos del aeropuerto, si hablábamos x teléfono teníamos que esperar a que pasaran los aviones para poder continuar. La llevé a Avilés. Asistió a mi primera borrachera. Jo, si lo pienso... ¡cuantas cosas!

También fuimos al País Vasco con el timo automovilístico más sonado de la historia: Un Seat Twingo. Casi nos matamos y en Vitoria nos desplumaron.
La policía, con su usual tacto, dijo que habían sido los rumanos. Aún recuerdo como nos reímos cuando nos dijeron: ¿Hay algo que llame la atención entre vuestras pertenencias? Y ella describió su edición de filósofos clásicos en piel y papel fino. Nada de Alfaguaras para joder con la arena de la playa....Conclusión: No hay que viajar con libros serios.
Nos volvimos a ver en París y en Arles. Y estuvo en dos de los momentos más cruciales de mi vida: Un entierro y un estreno. Creo que nunca se lo he agradecido como toca. Ahora somos vecinas y hay que ver lo poco que quedamos, viviendo como vivimos a una calle y media de distancia...

Total: Voy hacerle algo a mano y voy a tardar un poquito. Hace mucho que no hago algo a mano. A ver si le gusta.

Y eso... ¡¡¡Felicidades pequeña!!! Pásalo bien este fin de semana con la tropa.
Seguro que estos niños te cuidarán bien.