lunes, 27 de julio de 2009

La patria de la electricidad y otros relatos



Leo a Andrei Platonov. Relatos de camaradas, verstas, isbas.. ¡Qué bonito sería escribir un texto con todas estas palabras para así sentirme importante como si, por el mero hecho de hacerlo, ya formara parte de algo mucho más grande que yo y que todos vosotros! Pero aquí estoy -chica del ensanche- y mi mayor fracaso es dar con un bicing decente y, sí, es taaaan poco literario. En fin. Me consuelo pensando que aunque no tenga mucho que contar, queda tanto por escribir... Es un consuelo fácil, lo sé, pero si tuviera que currarme hasta los consuelos, pues menudo negocio. Para colmo, dice mi encargado que eso de emular a los eslavos para darse aires de grandeza ya lo hizo Woody Allen. Joder, ¡todo está inventado!

Hoy he tardado 6 calles en darme cuenta de que llevaba la camiseta del revés. Me la he cambiado a golpe de semáforo. Luego he llegado al CCCB, donde he tenido que expulsar a un señor de la sección de filosofía, que es la que más cerca queda de la salida. Detesto desalarmar libros y cachear con la mirada al presunto ladrón, aunque sólo sea porque la gente no roba con criterio. Quien no manga "Conejitos Suicidas", se lleva chapas de Nara, el cómic de la Satrapi o moldes de tostada en forma de Virgen... ¡Menuda mierda! Luego está el perriflauti que roba a Benjamin porque según dice "no tiene pasta para invertir en cultura y la cultura es de todos." ¡Pues vete a una biblioteca, zoquete! La buena noticia es que nos han llegado unos pollos de peluche con el cuello de goma, de modo que ya puedo estirar y estirar, apuntar al majadero en cuestión y ¡bang! darle de pleno, como en los dibus. He hecho la prueba con Sabrina y funciona. ¡Pollos voladores, uníos!
A todo esto el señor al que he tenido que sacar de la sección de filosofía tenía las manos y el estómago vacío.
- Es que me pitan los pantalones- me ha dicho. Entonces me ha enseñado la alarma. Tenía el pinganillo metálico incrustado a un palmo del culo. Mi vergüenza nos ha impedido dar con la solución. Esto es: animarle a desabrocharse un par de botones, meterle una bola de imán grande como mi puño por detrás de la cintura y hacer... ¡click!

5 comentarios:

Christine Sixteen dijo...

Lo de la "cultura es de todos" es una excusa para pagar menos. La cultura no es de todos, la cultura es de quien se la merece.

Tía, róbame un pollo de peluche, venga vaaa...!

puaj dijo...

-Hombre ya era hora!
-Hombre no es mas importante es otra cultura...
Pollos de peluche? pero van -desnudos? no me imagino, pon foto...Tu dando pollazos... (Que feo queda...)

porlatangente dijo...

Sixteen, la cultura es una excusa para dar subvenciones porque con TODO EL DINEEERO que nos sobra, pues hay que repartirlo disimuladamente.
Anabel, ¡el pollito está vestido! ¿No ves que vivimos en la dictadura de lo políticamente correcto? Ya ves que aunque tardeeee, te hago caso. Encima combino con el Quijote! Menudo agosto largo me toca. ¡A ver si actualizas que tengo horas por delante!

puaj dijo...

EStoy actualizando majita...
Con el Quijote... Dio mioo!

La chica automática dijo...

En mi bookshop tenemos una columna donde ponemos todo aquello que va apareciendo entre libros (postales, fotos...). El otro día me encontré una pegatina inmensa que dice ENOUGH. Después de sopesar un rato dónde pegarla decidí dejarla como estaba y engancharla con celo a la regla más larga. Así nació nuestra señal anti-clientes plastas. En cuanto empiezan a dar el coñazo, le sacamos la señal. Es como lo de los pollos pero más de andar por casa... Saludos.