Una pregunta aparentemente casual –la prensa musical, ¿es machista?– da pie a Elena Cabrera a reflexionar sobre una cuestión más profunda aún, y es el machismo generalizado que existe en todos los estratos de la cultura, y ante el que no hay que callar más. Así se estrena la nueva columna ‘Es política si yo lo digo’.
JotDown Magazine es una de las revelaciones periodísticas de la temporada. Sus contenidos son reflejo, como en cualquier publicación, de su redacción. Ésta está compuesta, en un porcentaje abrumador, por hombres. Los entrevistados son también mayoritariamente hombres. Los enfoques, inevitablemente, también. La escritora Silvia Nanclares les preguntaba por Twitter si son una revista “para tíos”. Ellos contestaron “no, si hay menos protagonistas femeninas se debe a que cuesta muchísimo más que se dejen entrevistar”, y añaden: “ya nos gustaría”. Se me hace extraño pensar que ahí fuera hay decenas de “protagonistas femeninas” con grandes historias vitales que contar y fuertes opiniones que compartir que, en cambio, no se dejan entrevistar. Mi instinto periodístico me dice que lo más probable es que no sepamos quiénes son ellas y, si es que lo sabemos, ni se lo hemos preguntado. ¿Y por qué no escriben las mujeres en JotDown? En la misma conversación tuitera, la revista dijo desconocer el motivo, pero de cada 50 personas que les piden colaborar, sólo una es mujer, afirman.
Mujeres y cultura es “el debate pendiente”, como titulan unas jornadas organizadas por la asociación de defensa de la igualdad de género en la cultura Clásicas y Modernas, celebradas hace unos días en Madrid y Barcelona. “Es enorme la responsabilidad que corresponde a las prácticas artísticas y culturales en el proceso de cambio de paradigma cultural”, dicen en la presentación de su programa, por lo que “se requieren otros relatos biográficos y generacionales, otras narrativas históricas, otro espejo simbólico”. Podríamos empezar desde ahora mismo: hagamos lo que las anglosajonas llaman herstory. Abordemos la memoria histórica desde la memoria de las mujeres. Visibilicemos la maternidad en nuestro discurso público. Exijamos una educación sexual donde se enseña algo más que poner un condón. Llamemos a todas las Grace Morales, Jimina Sabadú, Filósofa Frívola, Lucía Lijtmaer, Sofía Coca, Cristina Fallarás, Carolina León, Isabel Sucunza o Gabriela Wiener que aún no conozco y a las que quiero leer." - por ELENA CABRERA.
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