jueves, 29 de octubre de 2009

No me acostumbro.

En el periódico leo lo siguiente: Una cantautora folk muere al ser atacada por dos coyotes en un parque canadiense. Y me río. Eso sí, lamento que la joven en cuestión no sea Devendra Banhart pues se toma lo del folk como un anuncio de Marc Jacobs, y me pone muy muy nervi.

Ese mismo día, veo un vídeo de John Cage donde todo un auditorio -público y orquesta incluida-, permanece 4'33 minutos callado y luego aplaude, como si acabara de deleitarse con algo muy muy grande. Es una excentricidad pasada de moda. David dice: Ni en el mejor show de los Morancos, mientras se tapa la boca con la mano para ocultar su asombro. Yo, en cambio, afirmo que Europa está acabada y me quedo tan ancha. ¡Es divertido ser exagerado!

Al día siguiente David me cuenta que los socios del Real Madrid están indignados porque este año, ni estilográficas ni vajilla sofisticada... Se les ha regalado una canastilla de cartón con tres bolas de basquet que, en el fondo, son tres papeles arrugados. ¿En qué pensaría el director de marketing? Y otra vez me río, claro.


Bolitas de papel arrugado.

También pienso que un edificio como el Walden 7 sería imposible de construir hoy en día pero no sé si esto último me disgusta o me hace gracia. Me digo que hay tantos modos de ser idiota, que qué importa.

Menos mal que a mi hermano le sienta bien la barba y que mi hermana vuelve a estar embarazada. Querría decirle que Kate Winslet tiene boca de mujer antigua, pues sé que estas cosas a ella tampoco se le escapan. Y mola.

8 comentarios:

Leandro dijo...

Es difícil acostumbrarse a que los cantantes folk mueran devorados por coyotes. Incluso es difícil acostumbrarse a que la gente, en general, muera devorada por coyotes.

He ido a ver fotos del Walden 7 (no lo conocía). Todavía no he decidido si me gusta; creo que no, pero tendría que pasar por allí para estar seguro.

porlatangente dijo...

Buenas Leandro,
El Walden es bastante feo pero nació con la pretensión de ser algo utópico y me hace gracia que se hagan edificios así: con pretensiones utópicas y que se inspiren en libros. Ahora... ¡yo no viviría ahí ni loca!

Leandro dijo...

En principio, yo tampoco. Aunque tal y como se está poniendo el tema de la vivienda, nunca se puede decir de este agua no beberé, ni en este piso no viviré. De todas formas, aunque todo el mundo parece de acuerdo en que los edificios son para vivir en ellos, o para trabajar en ellos, o para meter cosas en ellos, yo siempre he creído que también son para verlos. Y éste, visto así, en fotos, parece bastante feo.

puaj dijo...

Cantante folk humm! Claro como los Coyotes son rockabilis pue eso...

anana dijo...

Y el tarugo del dr. de orquesta aceptando aplausos. Qué cosa más triste.

Nunca había pensado que hay muchos modos de ser idiota. Pero es verdad.tienes razón, como siempre.

la kate es fabulosa

La chica automática dijo...

Te entiendo perfectamente. Es guay que a tu hermano le quede bien la barba. Exagerar es una de las libertades humanas más bellas. ¡Viva!

GF dijo...

Puaj, ten points. Hace años, en el Valle de la Muerte dormí a la intemperie oyendo los aullidos de los coyotes y me pareció una interesante situación country-folk. Madre mía, podría estar muerto. 'Muere en el Valle de la Muerte', obvio, pero muy redondo. Además, recuerdo que estaba en calzoncillos con medio cuerpo fuera de la tienda de campaña tipo iglú, porque hacía un calor de espanto. Vamos, que mi cadáver sangrante habría quedado barroco español a tope.

Jordi G. Guerra dijo...

Paso de vez en cuando por el Walden 7 porque queda relativamente cerca de casa y puedo asegurar que es horrible, y que además de vez en cuando se caen baldosas, lo que le da un aspecto aún más tétrico.