jueves, 4 de septiembre de 2008

Los Bowman...


Bowman House, Highway 103, Cuttingsville, VT 05738.
John Bowman, de Vermont creía que él y su difunta esposa y dos hijas se reencarnarían tras su muerte. Cuando falleció, en 1891, dejó un testamento según el cual destinaba 50.000 dólares a un fondo exclusivamente creado para mantener su mansión de 21 habitaciones y su mausoleo. El testamento exigía que sus sirvientes le preparasen la cena cada noche, en caso de que él y su familia regresaran de "la otra vida", con hambre. Este requerimiento se estuvo cumpliendo hasta 1950, fecha en la que el dinero del fondo se acabó.

Me encantaría que James Sturm relatara en cómic esta curiosa historia.

6 comentarios:

Insonrible dijo...

James Sturm es uno de los mejores a la hora de emplearse a conciencia con los bajos fondos de la sociedad norteamericana de antaño. Voto también por él.

Pero esta historia me la veo más en película gótica...

yprh dijo...

Fabulosa historia, aunque tampoco es desdeñable la de la gente que hiverna para que los resuciten un día.

porlatangente dijo...

Insonrible... tienes razón! Elijo a Sturm porque tiene algo muy literario sin ser nada engorroso y porque "Encima y Debajo" va sobre la fe y porque me gustaría ver cómo se plasma una historia esencialmente gótica desde un lado no-gótico. Y porque... viva "Moléculas Inestables"! El chico que me lo aconsejó me tiene muy clichadica.

puaj dijo...

que poco previsores con el fondo monetario

Anónimo dijo...

50.000 pavos? vaya rata, qué quería vivir en la indigencia cuando despertase de su letargo???.
Ya sé que para la época era mucho dinero pero cuando según Nostredamus gane las elecciones en USA un presidenete negro y se acabe elmundo resucitarían con cuatro chavos en su podrido bolsillo.
Bueno, si mis cálculos no me fallan alguien estuvo casi 60 años preparando cenas que luego se debía comer, me imagino las risas que se debían echar mientras deboraban las alMondigas pagadas por un trozo de carne putrefacto enterrado en el jardín.

GF dijo...

Es como lo de los faraones egipcios y los emperadores chinos que se enterraban con todo su séquito, tesoros, manjares y demás. Eso sí que era terrorífico, todos agonizando a oscuras dentro del mausoleo. Esto es más pijillo.